Impact presenta en Barcelona el informe ‘Escuelas resilientes’, con claves para mejorar las políticas educativas en contextos de pobreza
El encuentro tuvo lugar en el Palau Macaya de Barcelona ante administraciones, organismos y entidades vinculadas al sector educativo y la política pública.

En busca de la mejora educativa
El Palau Macaya de la Fundación «la Caixa» acogió el 3 de febrero la presentación del informe Escuelas resilientes: excelencia en centros educativos desafiados por la pobreza, una investigación impulsada conjuntamente por Impact Social Change Lab, EsadeEcPol y la Fundación «la Caixa«. El estudio analiza cómo determinados centros educativos consiguen resultados significativamente mejores de lo esperado pese a operar en contextos de alta vulnerabilidad social.
El acto reunió a representantes de administraciones públicas, comunidad educativa, academia, fundaciones, organizaciones sociales y empresas, en un debate centrado en una pregunta clave para la política educativa: qué funciona en los centros que logran compensar, al menos en parte, los efectos de crecer en un contexto de pobreza sobre el aprendizaje.
Uno de los ejes del encuentro fue la necesidad de reforzar una cultura evaluativa orientada a la mejora. Durante la apertura institucional, Sonia Fernández Cuenca, Directora General de Currículum i Desenvolupament Professional del Departament d’Educació de la Generalitat de Catalunya, subrayó el valor de los modelos de valor añadido como herramienta para analizar el progreso real del alumnado. “No se trata solo de saber a dónde llegan, sino cuánto avanzan a causa del centro”, afirmó. Defendió la necesidad de liderar una cultura evaluativa del sistema de educación y acompañar a los centros: “Medir no es controlar, es preguntarnos a nosotros mismos dónde podemos mejorar en la búsqueda de la mejora educativa dentro de un proyecto colectivo”.
Por su parte, María Espinet, en representación de la Fundación «la Caixa», presentó el marco de colaboración y el interés de la entidad por impulsar iniciativas vinculadas a educación y equidad, en línea con los aprendizajes que aporta el informe.
En la misma línea, el Viceconsejero de Educación del Gobierno de Canarias, José Manuel Cabrera Delgado, agradeció que su comunidad autónoma formara parte del estudio “para aportar una mirada objetiva sobre el sistema educativo que permita a la Consejería tomar decisiones, a pesar de que son decisiones difíciles de tomar, en el reto de pasar de la teoría a la práctica”.
Los datos y la experiencia confirman que el origen social sigue siendo uno de los factores que más condicionan las trayectorias educativas. La pobreza, la segregación y la concentración de vulnerabilidad en determinados centros generan enormes desafíos para quienes trabajan cada día en ellos.
“Desde Impact, veíamos algo que no siempre aparece en el debate público: no todas las escuelas responden igual ante contextos similares”, señaló Michelle Quintero, responsable del laboratorio de innovación social de Save the Children. Estudiar esta realidad supuso “un reto medológico importante, porque nos obligaba a cambiar la mirada, además, en un contexto educativo especialmente desafiante” con aulas más diversas que nunca y centros operando con recursos limitados, alta rotación docente y una presión creciente.
“Precisamente por eso creemos que este informe es importante, porque demuestra que la escuela puede marcar una diferencia real, pero también deja claro que no lo hace sola. Las escuelas resilientes funcionan cuando existen determinadas condiciones: equipos estables, apoyos suficientes, tiempo educativo de calidad y una organización centrada en el bienestar y el aprendizaje”, asegura Quintero.
La presentación del estudio corrió a cargo de Lucía Cobreros, economista investigadora de EsadeEcPol, quien destacó que el análisis por materias muestra que un mismo centro puede ser resiliente en unas asignaturas y no en otras, lo que refuerza la idea de que no existen soluciones únicas y que las estrategias pedagógicas deben ser específicas y contextualizadas. Esto es necesario en un contexto de cada vez mayor vulnerabilidad y complejidad en las aulas, con un 34,7% de menores de 16 años en riesgo de pobreza y exclusión, más alumnado con necesidades especiales y origen extranjero o con 4 de cada diez adolescentes con problemas de salud mental.
Para abordarlo, la investigadora señala como claves los cinco pilares identificados por el estudio, centrados en liderazgo centrado en el bienestar, metodologías que combinan enseñanza explícita y activa, organización coherente, estabilidad docente y colaboración estrecha con las familias.
Lee el informe completo «Escuelas Resilientes»

Estrategias públicas para impulsar a las escuelas en contextos vulnerables
La mesa redonda posterior, moderada por Lucas Gortázar de EsadeEcPol, posó la mirada en las estrategias públicas para impulsar a las escuelas en contextos vulnerables. Contó con la participación de Meritxell Ruiz, secretària general de la Fundació Escola Cristiana de Catalunya; Adrián Zancajo, investigador a la Universitat Autònoma de Barcelona; Josep Vilaro Alarcon, director de l’institut-escola Baldomer Solà; y José Manuel Cabrera Delgado, del Gobierno de Canarias.
Para Zancajo, el informe es tajante: “Si miramos las notas brutas, nos engañamos. El valor añadido cambia la perspectiva. Para que nos entienda todo el mundo: ¿Cómo es posible que una escuela con notas con resultados más bajos sea, en realidad, mejor escuela que una de renta alta? ¿Y hasta dónde puede llegar ese mejor desempeño?”.
Otro de los ejes abordados fue el peso del clima escolar. En este punto, Meritxell Ruiz, hizo hincapié en la necesidad de mejorar la atención al profesorado y garantizar su estabilidad. Por otro lado, Cabrera señaló señaló que la diversidad de situaciones entre centros dificulta una identificación homogénea de las escuelas resilientes, lo que refuerza la necesidad de intervenir atendiendo al contexto específico de cada una. Por su parte, Josep Vilaró subrayó la importancia de reforzar los recursos en los centros de alta complejidad, recordando la necesidad de aumentar el personal no docente y de abordar de forma transversal las distintas necesidades del alumnado.
El informe identifica prácticas organizativas, enfoques de gestión y condiciones escolares que permiten a algunos centros educativos obtener mejores resultados de los esperables en contextos de pobreza. Más allá del diagnóstico, el estudio plantea implicaciones claras para el diseño de políticas públicas: acompañar a los centros, identificar qué funciona y generar condiciones para que esas prácticas puedan extenderse.
La presentación de Escuelas Resilientes refuerza el papel de Impact Social Change Lab como espacio de generación de evidencia aplicada para la mejora de las políticas públicas de infancia y educación, conectando investigación, práctica educativa y toma de decisiones.

Por qué escogernos
Entendemos que la transformación social se logra a través del trabajo conjunto. Por ello, promovemos un entorno donde profesionales de distintos ámbitos, administraciones, empresas y la sociedad colaboran para desarrollar soluciones innovadoras y efectivas para la infancia.
Forma parte del cambio
Si compartes nuestra visión y compromiso con la infancia, te invitamos a ser parte de este espacio de innovación. Juntos podemos diseñar, probar y mejorar soluciones que transformen la vida de niños, niñas y adolescentes.
Colabora con nosotros repensando el presente y construyendo un futuro donde cada niño y niña tenga las oportunidades que merecen. ¡Sumemos esfuerzos y generemos impacto juntos!
